Marketing
Publicidad digital y Google Ads
Las campañas de pago tienen que apoyar objetivos de negocio, no solo volumen. Montamos estructuras de captación en búsqueda, remarketing y Performance Max con la medición resuelta antes de gastar el primer euro, porque una cuenta que no sabe qué es una conversión válida acaba optimizando hacia el ruido.
Qué incluye
- Auditoría de la cuenta actual: estructura, concordancias, negativas, conversiones duplicadas y presupuesto perdido.
- Configuración de medición en Google Analytics 4 y Google Tag Manager, con acciones de conversión diferenciadas por valor.
- Estructura de campañas por servicio, intención y margen, no por lo que dice el asistente de creación.
- Investigación de palabras clave, elección de concordancias y lista negativa compartida desde el primer día.
- Anuncios responsivos de búsqueda con titulares fijados donde la marca o el servicio lo exigen.
- Recursos: enlaces de sitio, textos destacados, fragmentos estructurados, llamada y ubicación.
- Revisión de la página de destino, que es un tercio del nivel de calidad y casi siempre la parte más débil.
- Lectura mensual del informe de términos de búsqueda y depuración de negativas.
Qué no incluye
- La inversión publicitaria. El presupuesto de medios se paga directamente a Google y no pasa por nosotros.
- Promesas de coste por lead. Ese número depende de tu sector, tu competencia y tu margen, y quien lo promete antes de ver la cuenta está adivinando.
- Campañas encendidas sin conversiones configuradas. Si la medición no está, se resuelve primero.
- Producción de vídeo. Los recursos gráficos y de vídeo se acuerdan aparte cuando la campaña los requiere.
Cómo montamos una cuenta, en orden
- Medición antes que campaña. Se definen las acciones de conversión reales (formulario enviado, llamada de más de una duración mínima, presupuesto solicitado) y se separan de las secundarias. Si todas las microacciones cuentan como conversión, la puja automática aprende de la señal equivocada.
- Consentimiento resuelto. Consent Mode v2 y el aviso de cookies configurados de forma coherente con el RGPD. Sin eso, una parte del tráfico deja de reportar conversiones y la cuenta parece rendir peor de lo que rinde.
- Estructura por intención y margen. Una campaña por bloque de servicio con presupuesto propio, para que el servicio que más margen deja no compita por presupuesto con el que menos.
- Concordancias y negativas. Se arranca con exacta y de frase sobre lo que ya sabemos que convierte, y la amplia se reserva para descubrir, siempre con lista negativa compartida y revisión semanal de términos de búsqueda.
- Anuncios y recursos. Anuncios responsivos con variedad real de titulares, no quince variantes de la misma frase, y los recursos completos: son gratis y ocupan espacio en la subasta.
- Página de destino. Se revisa que la promesa del anuncio esté en el primer scroll, que el formulario pida lo mínimo y que la página cargue rápido en móvil.
- Pujas. Se empieza en manual o maximizar clics hasta acumular conversiones suficientes, y solo entonces se pasa a CPA objetivo o ROAS objetivo. Activar Smart Bidding sin histórico es pedirle al sistema que optimice a ciegas.
- Conversiones offline. Cuando el cierre ocurre por teléfono o en el CRM, se importa el resultado real con el GCLID para que Google aprenda de negocio cerrado y no de formularios rellenados.
Errores que vemos casi siempre al auditar una cuenta
- Concordancia amplia sin negativas. El presupuesto se va en búsquedas de otro sector. Se detecta en dos minutos en el informe de términos de búsqueda.
- La misma conversión contada dos veces. Etiqueta de Google Ads y evento de GA4 importado a la vez: las conversiones se duplican y el coste por adquisición parece la mitad del real.
- Performance Max sin exclusión de marca. La campaña se lleva el crédito del tráfico que ya te buscaba por nombre y el informe engorda sin que haya negocio nuevo.
- Todo el tráfico a la home. Si el anuncio habla de un servicio concreto y la página de destino es genérica, se paga el clic y se pierde en el primer scroll.
- Cambiar de estrategia de puja cada semana. Cada cambio reinicia el aprendizaje. Conviene dejar correr el periodo de aprendizaje antes de juzgar nada.
- Confundir presupuesto diario con gasto diario. Google puede gastar más en un día concreto y compensa dentro del mes; el límite mensual es el presupuesto diario multiplicado por 30,4.
Qué se reporta cada mes
El informe no se queda en clics e impresiones. Lo que se mira para decidir es otra cosa:
- Conversiones por campaña y por grupo de anuncios, separando marca de no marca.
- Coste por conversión por línea de servicio, para saber cuál aguanta más inversión.
- Porcentaje de impresiones perdido por presupuesto y por ranking: dice si el techo es de dinero o de calidad.
- Términos de búsqueda nuevos que han entrado y negativas añadidas.
- Rendimiento de la página de destino, cruzado con la parte orgánica en analítica web y CRO.
El cuadro de mando se monta en Looker Studio para que puedas mirarlo cuando quieras y no dependas de que llegue un PDF.
Cuándo Google Ads no es lo primero que deberías hacer
Hay tres situaciones en las que recomendamos no arrancar campañas todavía. La primera es cuando la web no tiene una página capaz de sostener la promesa del anuncio: pagar tráfico hacia una página débil es la forma más rápida de gastar presupuesto sin aprender nada, y conviene resolver antes la parte de web corporativa o de landing pages.
La segunda es cuando no hay nadie al otro lado para atender los contactos con rapidez. Un lead de pago que espera dos días una respuesta cuesta lo mismo que uno atendido en una hora y vale bastante menos; si ese es el cuello de botella, lo que hace falta es ordenar el pipeline comercial antes que abrir el grifo.
La tercera es cuando el objetivo real es visibilidad sostenida a medio plazo y no captación inmediata. Ahí la inversión rinde más en SEO y posicionamiento web, con la publicidad entrando después para cubrir la parte comercial donde el orgánico tarda más en llegar.
Preguntas frecuentes sobre publicidad digital y Google Ads
¿Cuánto tarda en estabilizarse una campaña nueva?
Las campañas con puja automática tienen un periodo de aprendizaje durante el cual los datos son poco fiables, y hasta que no se acumula un volumen razonable de conversiones no conviene tocar nada ni sacar conclusiones. En cuentas nuevas lo habitual es que las primeras semanas sirvan sobre todo para depurar términos de búsqueda y negativas, y que la lectura útil llegue después.
¿Es mejor Google Ads o SEO?
Responden a tiempos distintos y no compiten. La publicidad te da presencia el mismo día que la activas y desaparece el día que la apagas; el posicionamiento tarda más pero deja un activo que no se apaga. En la práctica funcionan mejor juntos, porque las consultas que convierten en pago son la mejor lista de trabajo para decidir qué páginas orgánicas merece la pena reforzar.
¿Qué pasa con las campañas si dejamos de trabajar juntos?
La cuenta de Google Ads es tuya y se queda contigo con todo su histórico, igual que las conversiones, las audiencias y los cuadros de mando. Trabajamos siempre sobre tu propia cuenta con acceso de administrador, nunca sobre una cuenta de agencia que te obligue a empezar de cero si cambias de proveedor.
¿Merece la pena Performance Max para una pyme?
Puede funcionar bien cuando ya hay conversiones suficientes y un catálogo o una oferta clara, pero conviene entrar con exclusión de marca y con listas de exclusión de sitios, porque de lo contrario absorbe tráfico que ya era tuyo y el informe se vuelve difícil de interpretar. En cuentas que arrancan de cero solemos empezar por búsqueda pura, que es más transparente y enseña más rápido qué consultas traen negocio.
La publicidad rinde más cuando el resto del sistema acompaña
Antes de escalar presupuesto, conviene repasar los errores más caros al empezar con Google Ads en una pyme, que suelen costar más que una mala puja.
Por eso esta línea se despliega normalmente junto a CRO y landing pages, generación de leads y contenidos y copywriting.
