Digitalización / Automatización

Diseño web corporativo

Una web corporativa tiene que hacer tres cosas: explicar en treinta segundos a qué te dedicas, sostener el posicionamiento y dejar que el visitante te contacte sin fricción. Trabajamos sobre WordPress porque el cliente se queda con el control real del sitio, sin licencias atadas ni dependencia del proveedor.

Qué incluye un proyecto

  • Arquitectura de la información: qué páginas existen, cómo se llaman sus URL y cómo se enlazan entre sí.
  • Diseño responsive verificado en móvil real, no solo en el redimensionado del navegador.
  • Maquetación en WordPress con tema y constructor mantenibles por tu equipo.
  • Optimización de rendimiento: compresión de imágenes a WebP, carga diferida, caché y revisión de scripts de terceros.
  • Base SEO técnica: encabezados jerárquicos, canonicals, sitemap, robots.txt y datos estructurados.
  • Formularios con validación, aviso de privacidad y registro de consentimiento.
  • Aviso de cookies y páginas legales conformes con el RGPD y la LOPDGDD.
  • Entorno de pruebas, copias de seguridad automáticas y actualización a versión de PHP soportada.
  • Formación grabada para que puedas editar textos e imágenes sin llamarnos.

Qué decisiones se toman antes de diseñar

El error más caro de un proyecto web es empezar por el diseño visual. Antes hay que cerrar cuatro cosas:

Qué hace cada página. Una página que intenta informar, vender y captar a la vez no hace ninguna de las tres. Cada URL recibe un objetivo único.

Qué URL van a existir. La estructura de direcciones condiciona el posicionamiento durante años y cambiarla después obliga a un mapa de redirecciones.

Qué prueba tienes. Casos, cifras que puedas publicar, certificaciones, clientes que autoricen su logo. Sin material de prueba, la web se queda en adjetivos.

Qué pasa cuando alguien rellena el formulario. Si nadie ha decidido quién responde y en cuánto tiempo, la web va a generar contactos que se enfrían.

Rendimiento: qué se mide y por qué importa

La velocidad dejó de ser un capricho técnico cuando pasó a formar parte de las señales que Google evalúa. Las tres métricas que se miran son las Core Web Vitals, y cada una apunta a un problema distinto. El LCP mide cuánto tarda en pintarse el elemento más grande de la pantalla, y casi siempre se arregla optimizando la imagen de cabecera y no cargándola de forma diferida. El INP mide cuánto tarda la página en responder a una interacción, y suele empeorar por exceso de scripts de terceros. El CLS mide cuánto se mueve el contenido mientras carga, y se corrige reservando espacio para imágenes y anuncios.

Conviene medir con datos de campo, los de usuarios reales, y no solo con la simulación de laboratorio: una web puede sacar buena nota en un test sintético y comportarse mal en el móvil de un cliente con conexión regular. Y hay un factor que ninguna optimización técnica arregla: cada plugin que añades es código que se ejecuta en cada visita. Buena parte del trabajo de rendimiento consiste en quitar cosas, no en añadir una capa de caché encima del problema.

Si es un rediseño, lo que no puede fallar

Rehacer una web que ya tenía visibilidad es la operación con más riesgo de todo el marketing digital, porque un error se lleva por delante años de posicionamiento. El orden es innegociable:

  1. Inventario completo de las URL actuales, con sus datos de tráfico e impresiones antes de tocar nada.
  2. Mapa de redirecciones 301 uno a uno de cada URL antigua a su equivalente. Redirigir todo a la home es tirar el histórico.
  3. Conservar los textos que ya posicionan. Reescribir por gusto una página que funciona es el error más habitual.
  4. Publicación con el entorno de pruebas bloqueado a buscadores y el nuevo abierto, comprobando que no se queda un noindex heredado.
  5. Verificación posterior: rastreo completo, revisión de errores en Search Console y comparación de impresiones durante las semanas siguientes.

Cuándo no hace falta una web nueva

No siempre compensa reconstruir. Si la web actual carga razonablemente, se puede editar y tiene una estructura de URL coherente, casi siempre sale más rentable reforzar las páginas que ya existen que empezar de cero: el histórico acumulado tiene un valor que un sitio nuevo tarda meses en recuperar.

Cuando el problema es que las páginas no explican bien el valor, la solución está en contenidos y copywriting. Cuando el problema es que reciben visitas y no convierten, está en CRO y landing pages. Rehacer la web solo se justifica cuando la base técnica impide crecer o cuando el coste de parchear supera al de reconstruir.

Preguntas frecuentes sobre diseño web corporativo

¿Por qué WordPress y no un constructor cerrado?

Porque con WordPress el sitio es tuyo de verdad: puedes exportarlo, cambiar de hosting, cambiar de proveedor y seguir editando sin pedir permiso a nadie. Los constructores cerrados son cómodos al principio y caros al final, porque el día que quieres irte descubres que el contenido no se puede llevar. A cambio, WordPress exige mantenimiento: actualizaciones, copias y una versión de PHP soportada.

¿Quién se queda con los accesos?

Tú, desde el primer día. El dominio, el hosting y el panel de administración se registran a tu nombre y con tu correo. Nosotros trabajamos con un usuario propio que puedes revocar cuando quieras, y no retenemos credenciales como forma de asegurar la continuidad del servicio.

¿Qué necesitáis de nosotros para empezar?

Sobre todo material real: fotografías del equipo o del trabajo, casos que se puedan contar, datos que se puedan publicar y una persona de contacto con capacidad de decidir. Los proyectos que se atascan casi nunca lo hacen por motivos técnicos, sino porque el contenido de origen no llega o porque las validaciones pasan por demasiadas manos.

¿Incluye mantenimiento después de publicar?

El mantenimiento se acuerda aparte, pero conviene contratarlo en alguna forma. Una instalación de WordPress sin actualizar es una puerta abierta, y el coste de limpiar un sitio comprometido y recuperar su reputación en los buscadores es muy superior al de mantenerlo al día.

La web es la base sobre la que se apoya todo lo demás

Si no tienes claro si tu caso es de rediseño completo o de un ajuste puntual, en cuándo conviene rediseñar la web de tu empresa (y cuándo no) repasamos las señales que marcan la diferencia.

Y si lo que buscas es una lista clara de qué revisar antes de encargar el proyecto, está en diseño web WordPress para pymes: qué revisar antes de encargarla.

Por eso este servicio se coordina con SEO y posicionamiento web, CRO y landing pages y automatización de marketing.

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